
5. 2 ideas simples sobre innovación
5. 2 ideas simples sobre innovación
La innovación se ha convertido en una palabra comodín. Parece que innovar es cuestión de herramientas, velocidad o ahora de IA. Pero en organizaciones más participativas y humanas, la innovación no empieza por el cómo, sino por las condiciones que creamos para que ocurra.
Estas dos ideas marcan la diferencia.
1. La innovación no vive arriba, vive cerca del problema
La mejor innovación no suele venir del comité ejecutivo, sino de las personas que están más cerca del cliente, del usuario y de las fricciones reales del día a día. Innovar no es tener ideas brillantes, es intentar resolver problemas concretos que importan.
Acciones prácticas:
Abre espacios donde cualquier persona pueda proponer mejoras, no solo ideas “estratégicas”, también pequeñas fricciones.
Formula la innovación desde preguntas simples y compartidas:
¿De qué estaríamos realmente orgullosos?
¿Qué necesidad real estamos resolviendo?
¿Qué podemos aportar nosotros, por nuestra experiencia o contexto?
Descentraliza la iniciativa, no todo tiene que pasar por validaciones jerárquicas para empezar a explorar.
2. Sin permiso para ideas malas y sin tiempo protegido, no hay innovación
Para que aparezcan ideas valiosas, primero tienen que aparecer ideas malas. Obvias, incompletas, torpes. Si cada espacio creativo se vive como un examen, lo único que se genera es silencio y conformismo.
Además, sin tiempo real, la innovación se queda en discurso.
Acciones prácticas:
Introduce dinámicas de “anti-brainstorming”, empezar por las peores ideas reduce la presión y activa la participación.
Protege tiempo explícito para innovar, por ejemplo un 10% del tiempo de cada empleado, medio día a la semana o bloques mensuales dedicados a mejorar procesos, probar herramientas o experimentar.
Trata ese tiempo como algo sagrado, no como un extra que se cancela cuando hay urgencias.
La innovación no es un fin en sí mismo. Es un medio para construir productos más útiles, organizaciones más humanas y un impacto que vaya más allá del crecimiento por crecer.
